| Yasser Serafín Castro, futura joya para el ballet cubano |
| Escrito por Raisa Guevara García |
| Miércoles, 23 de Enero de 2008 16:39 |
Cuando tenía once años de edad me dijo que el mayor sacrificio hecho hasta entonces por el ballet era la prohibición de montar patinetas por cuidar de sus pies, principal instrumento del bailarín. Ahora, con 18 cumplidos y una carrera que despega de entre los estudiantes para llevarlo a otros escenarios del mundo, me dice que sigue privándose de cosas que ama para triunfar en el ballet, las más dolorosas, su familia y su pueblo natal: Caibarién.
Y recuerdo aquellas primeras piruetas que imitaban a su hermana, entonces estudiante de ballet, las miradas entre parientes, unos admirados, otros reacios a que un varón saltara así o se parara en puntas. Sus padres, una vez más, decidieron por el Arte, y renunciaron por segunda vez a disfrutar de la infancia de uno de sus hijos para que también fuera bailarín.
Yasser Serafín Castro ingresó a la Escuela de Arte de Villa Clara con nueve años, y pronto obtuvo sus primeros premios en eventos para estudiantes, ganó limpiamente su entrada a la Escuela Nacional de Ballet y desde allí ha competido y triunfado en concursos nacionales e internacionales. Ya estuvo en Shanghai, China, y en México, de este último país es el fragmento de un artículo aparecido en el periódico Expresión, de Mazatlán, el 13 de diciembre de 2007, que cito: “El público, emocionado, empezó a gritar como si se tratara de un concierto de Ricki Martin. Cuando al fin se calmaron las expresiones de afecto de la concurrencia apareció en el escenario el esclavo del ballet La Bayadera que voló por el escenario. En cada enorme salto el bailarín se abría en spleet en el aire y acentuaba el movimiento creando la ilusión de que se quedaba inmóvil en el aire un instante. El bailarín que lo hizo se llama Yasser Serafín Castro. El clásico final, donde el artista cae en reverencia con la espalda doblada hacia atrás, su cabeza casi toca la punta de su pie estirado, quitándole el suspiro a los espectadores, que explotaron de emoción en un aplauso.” Sin embargo, prefiere, en los días de descanso, dormitar arrullado por su abuela, en la casa natal de Caibarién, donde los gallos cantan todo el día y se encuentra el mar con solo dar vuelta a la esquina, quizás entonces parezca un muchacho común, y solo los más allegados sepan que es una de las promesas de la Escuela Cubana de Ballet.
Premios fundamentales alcanzados por Yasser Serafín Castro: - Primer Premio de Interpretación Colectiva en Festival de Ballet "Habanera", 2003. - Primer Premio de Intrepretación en el Festival provincial de Ballet (Villa Clara),2003. - Mención en el Octavo Concurso Internacional para Estudiantes de Ballet (La Habana),2004. - Primer Lugar, segunda categoría "Variación", Concurso Internacional de Academias de Ballet(La Habana), 2006. - Primer Lugar, Primer Concurso Nacional para Estudiantes del Arte Danzario y Circense (La Habana), 2007. - Primer Lugar, Catorce Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza de Ballet (La Habana), 2007. |
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